
| Vol. 2, Núm. 1 (9-23) - 2026
Proyecto de Rehabilitación Minera del Depósito Baja Ley y Escombrera No.1 Oro-Barita, Santiago de Cuba
es común en la extracción de recursos como el carbón y minerales metálicos. Sin embargo, este método genera impactos
ambientales significativos, tales como deforestación, erosión y contaminación de suelos y aguas. Para contrarrestar estos
efectos, se han desarrollado avances tecnológicos y se implementan evaluaciones de impacto ambiental, técnicas de
mitigación y planes de cierre de minas que consideran la rehabilitación ambiental desde las primeras etapas de la operación
minera (García et al., 2020).
El proceso de cierre y rehabilitación minera es integral y debe planificarse desde el inicio de la actividad extractiva,
extendiéndose hasta el post-minado. Este proceso busca mitigar los impactos ambientales y sociales generados, mediante la
estabilización física y química de suelos, el desmantelamiento de infraestructuras, la revegetación, la restauración de hábitats
acuáticos y el monitoreo ambiental a largo plazo. La rehabilitación minera no solo contribuye a la recuperación ecológica,
sino que también favorece la aceptación social y la sostenibilidad económica de las regiones afectadas (Martínez &
Rodríguez, 2019).Cuba, no está exenta de esta situación: importantes yacimientos de cobre, níquel, hierro, cromo,
manganeso y oro, se comenzaron a explotar desde la etapa colonial a través de diversos métodos (Guerrero ; Blanco et al.,
n.d.) Ejemplo de ello es el yacimiento Oro Barita, en la provincia de Santiago de Cuba, que fue objeto de explotación debido
a la existencia de acumulación mineral con contenidos industriales de oro. Como parte de este yacimiento, se encuentra el
área Depósito de Baja Ley y la Escombrera No1 el cual se localiza en un área densamente poblada y es afectada por el
escurrimiento de las aguas en épocas de intensas lluvias afectando las viviendas y provocando el arrastre de sedimentos
hacia las mismas y al río Cobre.
De ahí la necesidad de diseñar un proyecto de rehabilitación minera en la zona afectada del Depósito de Baja Ley y la
Escombrera No1 del yacimiento Oro Barita en Santiago de Cuba, a partir de su inestabilidad geotécnica, contaminación
ambiental producto al arrastre de sedimentos hacia el río y riesgos sociales.
Contexto global de la rehabilitación minera.
La minería, a pesar de su importancia económica, causa graves problemas ambientales debido a sus métodos y procesos. Sin
embargo, su práctica especialmente mediante métodos como la minería a cielo abierto ha generado transformaciones
ambientales profundas, entre ellas la degradación de suelos, la contaminación de recursos hídricos y la fragmentación de
ecosistemas. Estos impactos, amplificados en contextos de explotación no regulada, han dejado un legado de pasivos
ambientales que afectan la salud de las comunidades y limitan el potencial productivo de vastas regiones.
Con el fin de mitigar su impacto, muchas naciones exigen que las empresas mineras cumplan con estrictos códigos de
protección ambiental, lo que incluye evaluaciones de impacto, planes de gestión ambiental, y controles posteriores al cierre
de las minas. La rehabilitación de las minas es una tarea crucial en el camino hacia la sostenibilidad ambiental y la
recuperación de áreas previamente explotadas. Esto implica la reforestación, la gestión de aguas superficiales y subterráneas,
así como las técnicas de fitoestabilización donde se utilizan plantas para mejorar la calidad del suelo. Sánchez, 2023.
La rehabilitación minera es un proceso esencial para restaurar la estabilidad física y química de las áreas perturbadas por la
minería. Implica la recuperación de las comunidades de flora y fauna locales y la adaptación del terreno para usos sociales
que beneficien a la comunidad circundante. Es una medida crucial para mitigar los impactos ambientales negativos y los
efectos socioeconómicos derivados del daño ambiental causado por la actividad minera.
A nivel global, existe un esfuerzo concertado por parte de las empresas mineras, las ONG y los organismos ambientales
internacionales para mejorar el desempeño ambiental de la minería y reducir su impacto negativo. Este esfuerzo busca
equilibrar el desarrollo económico con la preservación del medio ambiente. La rehabilitación es un componente obligatorio
de la explotación de recursos mineros. Los proyectos mineros presentan desafíos únicos debido a su ubicación, que está
determinada por la distribución de los yacimientos, lo que limita las alternativas de ubicación y puede alterar ecosistemas
valiosos. Además, la actividad minera implica el consumo total de recursos naturales, lo que exige una gestión responsable
y una planificación integral de la rehabilitación.
En Cuba, el término utilizado para la recuperación de áreas minadas es rehabilitación, que implica devolver al terreno
alterado su utilidad para un uso igual o diferente al original, sin perjudicar el medio ambiente. La rehabilitación debe ser
concebida como una serie de fases integradas a la recuperación desde el proceso de diseño, que conjuguen las labores
extractivas con la protección del medio ambiente. Es fundamental mejorar la aplicación de diferentes usos posibles para
recuperar los terrenos afectados y planificar la rehabilitación desde el inicio de las operaciones.
En Santiago de Cuba, donde se encuentran ubicadas diversas canteras como Los Guaos, Juragua, Meceira Vaqueira, Los
Dorados, Dos Palmas, Mucaral, Yarayabo, La Gloria y Baitiquirí, en la provincia Guantánamo. Estos espacios han sido
sometidos a distintos tipos de intervención minera que han transformado su entorno natural. Las técnicas empleadas, desde
excavaciones superficiales hasta voladuras controladas, han generado una serie de impactos ambientales significativos como: